En teoría si, pero no todos a los que nos gusta escribir y que soñamos con publicar lo somos el 100% de las veces.
Y eso es completamente normal.
Porque escribir es un acto personal. Debemos moldear nuestras emociones al momento de crear una historia. Queremos que nuestro texto transmita sentimientos, pero que cuente con técnica.
En pocas palabras queremos contar nuestra historia a la perfección.
Y eso da miedo. Mucho miedo.
Porque nos importa mucho.
Pero cuando el miedo nos paraliza, estamos matando nuestra creatividad.
¡Hay que ponerle un alto de inmediato! Nuestras historias deben ser compartidas con el mundo. Nadie más piensa como nosotros. Nadie piensa lo mismo completamente. Por eso, debemos dejar de presionarnos por la originalidad.
Realmente no hay nada nuevo bajo el sol. Los mitos, leyendas y hasta premisas de libros y televisión se han repetido muchas veces, la manera de presentarlo es lo que lo hace único.
Por eso empecé este blog- En él quiero compartir ideas, pensamientos, imágenes, videos y todo lo que sea inspirador para no perder la motivación y lograr esos momentos de felicidad cuando escribo.Espero que nos sean útiles a todos
Y si de paso se han unido al reto del #CampNaNoWriMo acompáñenme en estos 30 días de abandono escritural para contarles mis aventuras.
Nos deseo suerte en este viaje. Veamos que podemos traer de regreso a casa.
Amelia
No hay comentarios:
Publicar un comentario